Se le vio sonreír ayer a Leo Messi en los entrenamientos de la selección argentina. Pero la procesión, como a otros jugadores, va por dentro
Se le vio sonreír ayer a Leo Messi en los entrenamientos de la selección argentina. Pero la procesión, como a otros jugadores, va por dentro. El equipo de Diego Maradona debe ganar a Perú el próximo sábado si quiere seguir soñando con el Mundial de Suráfrica del próximo año. La selección, sin embargo, atraviesa una profunda crisis interna, al punto de que el propio entrenador ha amenazado con irse. Pero no solo el temperamento volátil de Maradona enturbia las vísperas. En Buenos Aires y Lima comenzaron a circular rumores, que nunca serán comprobados, sobre tentativas de comprar voluntades de los rivales.

Joseph Blatter, presidente de la FIFA, aseguró que «un Mundial sin Messi ni Cristiano Ronaldo no sería ningún problema para la FIFA». No se sabe si Blatter abrió el paraguas antes de que lloviera. Lo cierto es que ese temor está a flor de piel en casi todo el país. Los argentinos esperan, otra vez, que Messi sea el del Barça. Pero no será nada fácil. «Si tengo que poner la pierna fuerte para frenarlo, lo haré», ha advertido el lateral peruano Rainer Torres.
Maradona parece haber decidido que la estrella azulgrana esté acompañada en el ataque por Pablo Aimar (Benfica) y Martín Palermo, el veterano delantero del Boca Juniors, quien el pasado domingo logró un gol de cabeza desde 40 metros.
DESCONCIERTO / Pero con Maradona nunca se sabe. Un día elogia a un jugador y, al otro, lo crucifica. «Después de la clasificación, voy a hablar. Voy a ver si sigo, pero con mis condiciones», dijo el miércoles, como si diera por sentado que Argentina estará en el Mundial. Ayer el mensaje volvió a ser corregido. La constante en esta historia es el enfrentamiento entre el técnico y el mánager de la selección, Carlos Bilardo.
Según el diario Clarín, Julio Grondona, presidente de la Asociación del Fútbol Argentino, «nunca le tuvo entera confianza a Maradona como seleccionador» y por eso intentó compensar ese déficit con Bilardo. «Lo que Grondona no imaginó jamás era que la selección caería tan bajo», agregó el periódico. Ahora son también los jugadores quienes han dejado de confiar ciegamente en un entrenador «que cada día inventa un problema nuevo».
LOS MALETINES / La prensa de Lima destaca que emisarios argentinos pagaron 82.000 euros a integrantes de la selección peruana para que derrotara a Uruguay, lo que terminó ocurriendo. «Se habló de los incentivos, pero no hubo nada, y si ahora hay, que nos avisen», dijo el centrocampista Roberto Palacios. Ahora se asegura que colombianos y uruguayos pondrán sobre la mesa 137.000 euros para que Perú derrote a Argentina. «Aceptaría sin problemas. No vería mal que me den un premio por ganar a Argentina», dijo el portero peruano Leao Butrón.