El partido se decidió en la ronda de penaltis (5-4) tras una buena actuación de la estrella azulgrana
Perú vence a Colombia (2-0) en la prórroga y pasa a semifinales
Todo ha terminado para una Argentina que soñaba con la gloria y tuvo un despertar amargo. A pesar de haber contado con un Leonel Messi fantástico durante el primer tiempo, se fue de la Copa América por la diferencia de un penal. Cayó 5-4 frente a un aguerrido Uruguay, tras empatar en un gol en los 120 minutos de juego. Fernando Muslera, el portero nacido en Buenos Aires, de padres uruguayos, le dio a su equipo el pase a las semifinales después de detener el disparo de Carlos Tevez. Uruguay jugará con Perú, que derrotó a Colombia 2-0 y se convirtió en la otra sorpresa del certamen.
La selección argentina volvió a pagar el alto precio de ser favorita y tomarse demasiado en serio las predicciones. Había hecho mejor las cosas, tuvo momentos de buen juego, especialmente cuando el balón pasó por los pies de Messi, pero no le alcanzó para doblegar a un rival que conoce su libreto de memoria y suple con garra lo que le falta de imaginación.

Se sabía que era una suerte de "final anticipada" de la Copa. El "clásico del Río de la Plata" siempre ha tenido un costado impredecible porque está en juego algo más que el partido. Una rivalidad. Una manera de entender y vivir el juego.
Uruguay fue el que golpeó primero, a los cinco minutos. Diego Forlán ejecutó un tiro libre. Martín Cáceres con su cabeza en el área, ante una defensa impávida, que siempre fue superada por arriba. El portero Sergio Romero se estiró y desvió el balón. Pero allí estaba Diego Pérez para poner las cosas 1-0. El estadio del Colón de Santa Fe enmudeció.
Se temían lo peor
Muchos imaginaron lo peor. El fantasma de la goleada alemana en Sudáfrica sobrevoló la ciudad de Santa Fe. Sin embargo, Messi se puso al hombro al equipo y lo llevó cada vez más cerca de Muslera. Parte del público santafesino lo había maltratado durante el partido con Colombia. En esta vez, hubo unanimidad en el elogio. "Leo, gracias por tanto y perdón por tan poco", rezaba una pancarta. "Messi, gracias por ser argentino", decía otra. La Pulga estuvo inspirada. Jugó por derecha y le provocó fuertes dolores de cabeza a la defensa uruguaya, que solo lo pudo frenarlo a las patadas. Leo se levantaba, sin quejarse, y seguía haciendo de las suyas. El astro azulgrana dejó a Higuain en posición de gol más de una vez. A promediar la media hora, se la sirvió en bandeja para que el atacante del Madrid eligiera dónde colocarla de cabeza. Fue empate, en el mejor momento de los locales.
Uruguay perdió a Pérez, después de varias faltas, pero su funcionamiento no se debilito. Es más, la Argentina nunca pudo sacar ventaja de la diferencia numérica. En cada centro o contratagolpe, la selección "celeste" hacía estragos en la defensa argentina.
La Argentina no pudo mantener el ritmo de la primera etapa. Messi ya no pudo ser tan gravitante, y sin La Pulga, el conjunto de Batista se devalúa. El entrenador Sergio Batista decidió la entrada de Javier Pastore, que tuvo una buena sintonía con Leo, y Carlos Tévez. Uruguay, con signos evidentes de cansancio, trató de aguantar y llegar a los penales. "Luchamos más que lo que jugamos", reconoció el zaguero Lugano. Pero ese tesón tuvo su fruto. Sobre el cierre del complemento, Mascherano fue expulsado y el partido terminó equilibrándose.
El tiempo suplementario mostró a la Argentina más cerca de la victoria. La buena actuación de Muslera le puso freno a esa sed de triunfo. Llegó entonces la definición desde los doce pasos. Messi fue el primero en ejecutar el penal, con una tranquilidad suprema. Por Argentina convirtieron también Burdisso, Higuaín y Pastore. Sin embargo, falló Tévez. Tomó carrera y disparó con fuerza, como si quisiera perforar la red. Muslera le dijo no. Por Uruguay habían disparado Forlán, Suárez, Scotti y Gargano. Martín Cáceres selló el pase a la semifinal. En las calles de Montevideo salieron a festejar. La Argentina se convirtió en un velorio colectivo.
Reacciones post-partido
"Yo no llamo a esto fracaso. Hicimos lo imposible para ganar esta Copa. Hay que seguir trabajando, conociendo a los jugadores. No pienso en renunciar. Tengo un proyecto y un contrato que voy a cumplir sea cual sea el resultado ", dijo Batista. Según el técnico, "Lionel jugó 30 minutos excepcionales en el primer tiempo. Y en el segundo bajamos la intensidad".
Otra vez la Pulga se quedó sin nada con la selección. En la cancha le cerró la boca a los impugnadores. "Olé, olé, Leo, Leo", le cantaron. No pudo ser. "Messi es un gran jugador, de lo máximo de la historia del fútbol, pero lo trabajamos mucho. Ellos dependían de su potencial individual", dijo el entrenador de Uruguay, Oscar Washington Tabárez . "Ahora, hay que festejar mucho e ir por más", agregó.
Messi volvió a los camarines en silencio. Y en silencio salió del estadio. “Gané toco con el Barcelona, ahora quiero ganar algo con la selección", dijo al llegar a Buenos Aires, semanas antes de comenzara el certamen. Había imaginado otro desenlace. Deberá esperar hasta el Mundial de Brasil. "Qué frustración", balbuceó Mascherano. "Estamos dolidos. Teníamos la ilusión de ganar la Copa. No esperábamos esta eliminación”, dijo Pastore. "Ahora hay que mirar para adelante", se resignó Huiguain. "Nos vamos con la frente en alto porque dejamos la vida", dijo.