El mejor jugador del mundo no tiene nunca bastante y ahora ha puesto los cinco sentidos en llevarse su decimocuarto título a casa
“Queremos ganar esta Copa”. Así de claro se nos presentó Leo Messi en la antesala de disputar el segundo título de la temporada ¿el primero se ganó en los últimos coletazos de verano al superar al Sevilla en la Supercopa del Rey-. Para ilustrar esta segunda final, y como Leo es bastante reacio a tocar la Copa antes de ganarla, decidimos llevarle un banderín muy especial.

Y es que hace 21 años que se jugó la última final de Copa del Rey entre Barcelona y Real Madrid. Curiosamente el partido también se disputó en Valencia ¿el estadio antes se llamaba Luis Casanovas y ahora Mestalla¿. Leo Messi, el mejor jugador del mundo, aún no había cumplido los tres años cuando los Zubizarreta, Koeman, Amor, Laudrup, Julio Salinas y Txiki se impusieron 2 a 0 a los Buyo, Fernando Hierro, Schuster, Martín Vázquez, Butragueño y Hugo Sánchez. Los autores de los goles fueron Amor y Julio Salinas y esa Copa consolidó la base que posteriormente se sustentó el `Dream Team¿, que logró deslumbrar durante casi un lustro el fútbol español e internacional.
Pues bien, SPORT le regaló al `crack¿ argentino un banderín original conmemorativo de esa última final para que la guarde como un tesoro en su repleto mausoleo de recuerdos y títulos futbolísticos. Leo se mostró muy interesado por todos los detalles de aquella final, sobre todo cuando le detallamos la alineación que puso Johan Cruyff aquel 5 de abril de 1990, ya que buena parte del equipo ¿Zubi, Txiki, Amor, Eusebio o Alexanko¿ son gente muy cercana y conocida por el argentino.
Messi también preguntó por los goleadores y por el Madrid que en aquella época entrenaba el galés John Benjamin Toshack, que logró esa temporada el récord de goles en la Liga con un total de 107.
Un récord que por cierto Leo tiene muy presente. Hace dos temporadas ya estuvo el equipo muy cerca de batirlo al alcanzar los 105 goles en Liga y este año acumula 86 tantos a falta de seis jornadas, por lo que aún queda margen para lograr batirlo, aunque marcar 21 goles en seis encuentros no parece tampoco nada fácil.
Pero para Messi no hay nada imposible. Como demuestra el hecho que se haya convertido en el mejor delantero de la historia del fútbol español en una temporada al sumar por ahora 49 goles, cuando el récord lo ostentaban a la limón, Puskas y Zarra, con 48. Pero aún hay más, el argentino es el actual máximo realizador en todas las competiciones, incluida la Copa del Rey, donde suma siete dianas en seis partidos, una más que Cristiano Ronaldo.
De hecho, su pulso con la estrella portuguesa sigue siendo muy favorable para el crack blaugrana, ya que no sólo le tiene `comida¿ la moral en sus duelos particulares sino que también en los colectivos. Desde que Cristiano Ronaldo juega de blanco con el Madrid aún no sabe lo que es ganar al Barcelona ¿suma cinco derrotas y un empate¿ y solo ha logrado un tanto.
Los números de Leo son apabullantes en cualquier competición y se le mire por donde se le mire. Suma 17 goles en 25 partidos jugados en Copa y evidentemente contribuyó con un tanto suyo a vencer al Athletic de Bilbao en la final de Copa que se disputó en el 2009 en Mestalla.
Ahora se le presenta una nueva final. Una nueva cita para la historia. Y él, parafraseando al propio Pep Guardiola, “nunca falla”. No falló en la última final de Copa, ni tampoco en la última final de Champions, ni en la última final del Mundial de clubs, ni en la ultima de la Supercopa, ni... Sería su décimocuarto título culé.
Leo buscará el repóker en su sexta final con el Barça
Cinco finales defendiendo la camiseta del FC Barcelona y otras tres defendiendo la de la selección argentina contemplan a Leo Messi a sus 23 años (24 el próximo junio). Con el Barça ganó cuatro y perdió una y con la albiceleste se impuso en dos y perdió otra. El global es de 6-2, convirtiendo goles en cuatro de las que ganó. Su primera final fue la del Mundial sub 20 con la selección argentina, en Holanda. Ganó a Nigeria (2-1) y marcó los dos goles (de penalti). También, con los colores de su país jugó la final de la Copa América de 2007 (KO ante Brasil por 3-0) y la de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 (1-0 ante Nigeria). Con el Barça se perdió la final de la Champions 2005 (Arsenal) y la del Mundial de Clubs del mismo año (Internacional) por lesión. Sí jugó la final de la Supercopa de Europa (Sevilla), que perdió (3-0) y las cuatro siguientes (que ganó), contra el Athletic (4-1), Manchester United (2-0), Shakthar Donetsk (1-0) y Estudiantes de La Plata (2-1). Fue decisivo en todas con goles (tres) y asistencias (en especial la que dio a Pedro ante los ucranianos en Mónaco)