Moratti ha prometido a su afición que en enero llevará a Milán al jugador del Barça, y echando la vista atrás, el dinero no parece ser problema
El Inter de Milán es una auténtica maquinaria de realizar fichajes, y eso significa gastar toneladas de millones de euros. No hay verano ni invierno en el que el equipo que preside Massimo Moratti haga un importante desembolso en aumentar y reforzar su plantilla. De hecho, en los últimos quince años ha sido el equipo del mundo que más dinero se ha gastado en jugadores. Fichando una media de siete jugadores por temporada y gastando desde el verano de 1996 la friolera de 833 millones de euros, aproximadamente.

Este dato sirve para demostrar que el equipo lombardo tiene dinero. Aunque ya no desembolsa las brutales cantidades de finales de los noventa, sí podría permitirse el lujo de pagar los 250 millones de euros de la cláusula de Leo Messi. No obstante, el hecho de que el argentino vaya a abandonar el Barça es una mera utopía, pese a que el presidente interista haya prometido a unos seguidores eso de "en enero os traeré a Messi".
De hecho, el Inter podría fichar casi a cuatro Messis, si atendemos a esa brutal cantidad de dinero que ha gastado en las últimas 14 temporadas. Lo mismo podría decirse, por ejemplo, del dinero que han invertido Real Madrid, Manchester City o Chelsea, pero no hace falta detenerse a analizar números porque ninguno de sus mandatarios ha hecho, aunque sea en broma, semejante promesa de gasto.
Desde que ficharan a Ronaldo Nazario en 1997 por 28 millones de euros, la caja del Inter fue disparándose en el capítulo de gastos, ya que, por ejemplo ha habido temporadas, como la 1999/2000 en la que se invirtieron 45 millones en la compra de Cristian Vieri y 19 en la de Peruzzi. Pero en cualquier caso, y desde que Messi está en activo con el primer equipo del Barça, la escuadra nerazurra moderó sus gastos y no cometía los locuras de la pasada década.
Pero si Moratti tuviera que perder la cabeza, lo haría por el jugador argentino, según declaró hace unos meses. Y el presidente del Inter podría volver a reventar el mercado. Los rumores han aumentado en estos días sin fútbol de clubes e incluso el propio jugador ha visitado Milan, pero no precisamente para pasarse por ningún despacho de Moratti, si no para asuntos comerciales con la firma de ropa Dolce and Gabbana.