Los últimos 10 goles del `10´ del Barça en Europa se habían celebrado en el Camp Nou. Ayer pudo romper esa racha en el Parken Stadion de Copenhague
Leo Messi no se esconde ni en los escenarios más adversos, como el del Parken Stadion, que Solbakken, el técnico del Copenhague, se encargó de incendiar y poner patas arriba. Messi es diferente porque aparece siempre. Otros futbolistas lo hacen a menudo, de forma irregular, o casi siempre, pero el argentino no falla nunca. Leo volvió a ser el goleador del equipo de Pep Guardiola –ha marcado 7 goles en los últimos cuatro partidos–, un técnico que ha mejorado lo que parecía imposible de mejorar. Las cifras lo dicen todo y el `10´ del Barça marcó ayer su gol número 100 con el técnico de Santpedor en el banquillo. Y la tercera temporada sólo acaba de empezar.

El centenar de tantos de Messi es aún más espectacular teniendo en cuenta que ha jugado 117 partidos a las órdenes de Guardiola. Teniendo en cuenta que suma ya siete temporadas con la primera plantilla del Barça, el crecimiento es espectacular. Ha marcado ya muchos más goles en dos temporadas y los meses que llevamos de esta que en el resto. En total, Leo Messi suma 142 goles, una cifra mareante a sus 23 años. Más de las dos segundas partes de esa cifra la ha logrado con Pep en el banquillo. No es una casualidad, puesto que Guardiola ha mejorado el sistema de Rijkaard, ha volcado al equipo sobre la meta rival y le ha dado libertad de movimientos completamente. Pero no sólo su rendimiento ha mejorado desde la llegada de Pep, sino que año tras año Guardiola le ha exprimido mejor. En su primer año juntos, el `10´ marcó 38 tantos en 51 partidos. El segundo año fueron 47 goles en 53 encuentros, ya casi a la par, mientras que este año ya son 15 goles en 13 partidos. Alguien como Messi no tiene techo y si sigue esta progresión dejará todos los récords goleadores del Barça y del fútbol europeo en unas cifras que se tardarán muchos años en superar.
La diferencia entre Leo y el resto es que Villa y Pedro envían el balón al palo de la misma manera, pero en el caso de Messi el balón acaba entrando, mientras que en el caso de sus compañeros acaba fuera. Como dice Xavi, “es uno de esos futbolistas que aparecen cada 50 años” y el gran reto del Barça es mantenerlo cuantos más temporadas mejor a pleno rendimiento. Messi será lo que ha sido Raúl para el Real Madrid, Del Piero para la Juventus o Giggs para el Manchester United a nivel de clubs, pero será lo que ha sido Maradona, Pelé o Cruyff a nivel mundial. Messi lo es todo y así lo demuestra partido a partido.
En Europa, los últimos diez goles del argentino los había marcado en el Camp Nou, ante Stuttgart (2) y Arsenal (4) la temporada pasada, y Panathinaikos y Copenhague esta campaña. Su último gol a domicilio en la Champions fue en Kiev. Hasta ayer. Además, ha superado a Rivaldo en competiciones internacionales. El brasileño logró 31; Leo ya suma 32. Y lo mejor de todo, lo único que le hace humano y le diferencia del resto, es su humildad en el campo. No se la dan ni sus goles ni sus driblings, sino su incansable voluntad de ayudar. La mejor prueba la dio ayer, que recuperó hasta 6 balones, una cifra muy superior a la que suele ofrecer, con una media de 1,6 balones recuperados en cada encuentro. En un encuentro físico, feo y bronco en el que los blaugrana tuvieron que pelear cada milímetro, Messi fue el primero en colocarse al frente de la pelea. Messi lo es todo: el arpa y el tambor. Pep Guardiola tiene entre manos a un futbolista que puede dejar en anécdota la historia escrita en oro por otros ilustres de este deporte llamado fútbol.