Sabella insistirá en que arranque por la derecha en el segundo amistoso en Asia ante Nigeria, aunque a la vez Messi tendrá libertad de acción
Es apenas una posición de partida, una simple señal en el pizarrín de la nueva Argentina de Alejandro Sabella. Sin embargo, Leo Messi vuelve en cierto modo a sus orígenes tácticos en el primer equipo del Barça, cuando arrancaba desde el flanco derecho para destrozar defensas rivales. No supone una merma en su espectro de acción en el campo. La idea es justa la contraria. Messi tiene desde el primer día todos los galones para moverse por donde crea. No en vano Sabella hizo con Messi lo mismo que Carlos Bilardo con Maradona tras el Mundial de 1982: viajó a Barcelona para darle el brazalete de capitán.

Sabella lo ha tenido más fácil que Bilardo. Si uno ha contado con la complicidad de Javier Mascherano en el `ascenso´ a la capitanía de Messi, Bilardo tuvo que pasar por delante de Daniel Passarella para nombrar a Diego. Hoy, el nuevo proyecto de Argentina jugará su segundo amistoso. Será ante Nigeria en Dacca, Bangladesh.
En el primero, jugado en la India, Argentina ganó por 1-0 a Venezuela, pero la gran noticia fue que Messi lo hizo todo bárbaro menos volver a marcar un gol con su selección. Al menos, se lo dio a Otamendi. Ahora, Sabella insiste con Messi en ese papel táctico en el que empieza por la derecha para acabar donde su genialidad le aconseje. "Tenemos que hacer que esté feliz, dejarle completamente libre sobre el césped", señaló Sabella, deseoso de que Leo golee. "Démosle tranquilidad, es el mejor jugador del mundo", dijo.
Sabella ensayará otro dibujo: del 4-3-3 ante Venezuela pasará al 3-3-3-1 frente a Nigeria. Messi será el de la derecha en la línea de tres mediapuntas. Saldrán del equipo Ricky Álvarez y Lucho González