El fútbol, en Argentina, es una religión y cada equipo profesa su propio credo. La única fe común tiene color albiceleste: la selección, que concita todas las pasiones y diatribas posibles, como le ocurre a Messi, alabado en el Barça y criticado en su país.
El fútbol, en Argentina, es una religión y cada equipo profesa su propio credo. La única fe común tiene color albiceleste: la selección, que concita todas las pasiones y diatribas posibles, como le ocurre a Messi, alabado en el Barça y criticado en su país.

Dada esta situación, Jordi Èvole, el Follonero, ni corto ni perezoso, ha decidido trasladar su programa Salvados (La Sexta. 21.30 horas) a este país suramericano con una idea en la cabeza. Èvole quiere proponer a los argentinos un trueque casi revolucionario: sugerirle personalmente a Diego Armando Maradona que Messi se nacionalice español y juegue con la Roja, y que, a cambio, Raúl lo haga con la de Argentina.
Una vez en Buenos Aires, Salvados muestra algunos de los encuentros del Follonero, por ejemplo, con el cantante Joaquín Sabina, quien le propone llegar a Maradona a través de uno de sus amigos, el actor Ricardo Darín, quien le anima a visitar Villa Fiorito, barrio natal del Pelusa, famoso por su elevado índice de criminalidad. Más tarde, el reportero de La Sexta intenta colarse en un programa de la tele argentina donde busca hacer pública su idea.