La selección argentina sufrió demasiado para llevarse la victoria ante Argelia (4-3) en el Camp Nou, mientras que Brasil empató sin goles en Dortmund, frente a Turquía.
La clave de la victoria argentina fue Leo Messi, que jugó en casa y logró dos de los cuatro tantos, uno de penalti y otro en una soberbia jugada trenzada con el zaragocista Aimar.
El combinado africano, que llegó a ir venciendo justo al borde del descanso (1-2), salió al césped culé sin complejos y no se vino abajo después de encajar un gol de Tévez en el primer minuto del choque, al transformar un penalti a Diego Milito.
Los argelinos se repusieron y voltearon el tanteador con goles de Yahia y Bougherra, que aprovechó un desajuste defensivo de los de Basile para rematar sólo a placer (min.42).
En el descanso, el seleccionador argentino optó por introducir a Mascherano en lugar del madridista Gago, que anduvo muy espeso y sin poder mantener la posesión del balón. Así, despertó la albiceleste, con un Messi crecido, que revolucionó a su selección junto con Pablo Aimar. El 3-2 fue obra de Cambiasso, de tremendo cabezazo.
Messi alargó el festival de los suyos con una bonita jugada (4-2, min.74) y pareció calmar el vendaval, pero Argelia volvió a llevar la incertidumbre a la grada cuando Bechadj (min.76) puso el 3-4.