
Estados Unidos no se rindió ante Argentina como lo hizo México, que acabó recibiendo cuatro goles en un recital de Messi y Agüero. Los yanquis no encajaron ni uno y de haber tenido un poco de puntería se habrían llevado la victoria y el orgullo, nada más (y nada menos) había en juego.
Alfio Basile repitió con el sistema 3-4-3 que tan buen resultado le dio ante los mexicanos y puso sobre el césped a nueve jugadores de la Liga española: Abbondanzieri, Gonzalo, Heinze, Zabaleta, Gago, Maxi, Agüero, Banega y Messi. Éste se sitúo en el enganche y desde ahí lanzó una y otra vez a Agüero y Cruz contra la portería de Howard. Pero el meta del Everton se lució una y otra vez. Especialmente amargado dejó al Jardinero Cruz tras ganarle tres mano a mano seguidos.
En la segunda mitad el Coco Basile cambió de dibujo. Retrasó a Zabaleta al lateral para jugar con un 4-4-2. Casi le cuesta el partido. Estados Unidos se estiró y se quedó con el balón y las ocasiones, pero Abbondanzieri hizo bien su labor.